CUARENTA Y CUATRO AÑOS SIN TITÍN, RIKI Y YOYI (ni DINA)

Derechos Humanos 08 de noviembre de 2022 Por NEP Cooperativo
Reproducimos comunicado de la Comisión de DDHH de Trenque Lauquen.
marcha ddhh
marcha ddhh

El 9 de noviembre de 1978, un grupo de tareas genocidas secuestró a Francisco Natalio 'Titín' Mirabelli, luego de que el joven de 25 años saliera del departamento que alquilaba en San Justo (partido de La Matanza), rumbo a su trabajo. Ese mismo día secuestraron a su novia, Dina Ana María Nardone (23 años), estudiante de Medicina que había nacido en la provincia de Entre Ríos.


Al otro día, el 10 de noviembre, otro grupo de tareas genocidas (¿o el mismo?) llegó al barrio de Palermo, en Capital Federal, para secuestrar aRicardo Alberto 'Riki' Frank, estudiante de Arquitectura de 21 años de edad. Con Riki estaban su mamá y su mejor amigo, Sergio Antonio 'Yoyi' Martínez (22 años), que se quedaron desconcertados y angustiados, tratando de ordenar las ideas para denunciar el secuestro. Sin embargo, 'Yoyi' no podría hablar con nadie más del destino de su amigo, porque rápidamente empezaría a compartirlo: los asesinos genocidas volvieron y se lo llevaron a él también. ¿Dónde? Según testimonios de sobrevivientes, tanto Yoyi como Riki, Titín y Dina fueron a parar con su carne y sus huesos aterrorizados a la E.S.M.A. (Escuela Superior de Mecánica de la Armada), en la que menos de cuatro meses antes muchxs detenidxs-desaparecidxs habían festejado, con las últimas energías que les quedaban entre las sesiones de tortura, los goles de Argentina en el Mundial (evento que constituyó un ejemplo más del deporte malversado con fines inconfesables).


Desde la E.S.M.A. todo indica que sus cuerpos maltratados de maneras inimaginables - para cualquiera que no sea un sádico o un perverso - fueron a parar a las profundidades del río de la Plata o del Mar Argentino, "trasladados" en uno o más "vuelos de la muerte", previamente sedados con "pentonaval" y empujados desde la escotilla abierta, con vida y sin esperanzas.


En tiempos en los que cómplices ideológicos del terror de Estado se sacan fotos sonriendo junto a un Falcon verde, o se pretenden negar crímenes contra la humanidad que el Poder Judicial ya ha acreditado sin posibilidad de duda, es más necesario que nunca recordar a personas que jamás fueron siquiera acusadas de cometer delito alguno, pero no obstante resultaron secuestradas, torturadas salvajemente y asesinadas, en nombre de un "Ser occidental y cristiano" que no toleraba la diversidad, la noción de justicia social y el pensamiento crítico. Tales intolerancias parecen reverdecer, de la mano de fake news y de figuras que se vuelven populares en la política atacando pactos democráticos fundados en el "Nunca Más", capaces de agitar la desmemoria y aun así, lamentablemente, son vistos como portadores de alguna solución para los problemas que nos aquejan (cuando en realidad representan los "huevos de la serpiente", entronizados por el voto de sectores negacionistas o indiferentes ante los mayores horrores que la sociedad argentina alguna vez debió soportar).


Por eso, cuarenta y cuatro años después, seguimos gritando:


FRANCISCO NATALIO 'Titín' MIRABELLI GRAU: ¡Presente!


DINA ANA MARÍA NARDONE IRIGOYEN: ¡Presente!


RICARDO ALBERTO 'Riki' FRANK HUARTE: ¡Presente!


SERGIO ANTONIO 'Yoyi' MARTÍNEZ GIMÉNEZ: ¡Presente!


30.000 compatriotas detenidxs-desaparecidxs: ¡Presentes!