VACUNA_728x90_Vida

¿Qué les pasa?

Derechos Humanos 10 de diciembre de 2021 Por NEP Cooperativo
La Comisión por los Derechos Humanos local repudió una nueva muerte por "gatillo fácil" y se hace referencia a la represión policial en Trenque Lauquen.
milicos

En el Día de la democracia y los derechos humanos, un pibe de 16 años es asesinado de un balazo en el pecho. La bala, una vez más, salió de un arma policial. Otro caso de "gatillo fácil", tan facilitado por la irresponsabilidad, negligencia e imbecilidad, que incluso desde el parte oficial de la fuerza de seguridad parece culparse más al arma "que se disparó sola" que al inepto y homicida que la portaba.

Fue en Miramar, de madrugada, cuando Luciano Olivera volvía en su moto de jugar al fútbol en un anfiteatro, y como no se detuvo ante un control policial lo persiguieron y, simplemente, le dispararon al pecho. Si como pretende justificar el efectivo responsable, se "le escapó un tiro", ¡justo el impacto tiene que ser en el tórax, nunca la desgracia apunta a una pierna, un brazo!

Según lo que se lee en una crónica publicada en el diario Página 12, Solange, una tía de Luciano, dice que conoce al policía implicado: "Se crió con nosotros en el barrio Parque Mar. Se reciben de policías y se creen no sé qué". Denunció además que es común que los jóvenes sean hostigados: "Los chicos salen el fin de semana y cuentan que los paran, los verduguean y les pegan". Sobre Luciano, explicó que tenía "una vida tranquila, iba al colegio, jugaba a la pelota y era un chico sano. No tenía problemas con nadie, jamás ha peleado con otro pibe. Era un nene muy bueno, es de no creer".
 
Si bien configura "el otro extremo de la barbarie", nos viene a la mente lo ocurrido en Trenque Lauquen, en un partido de fútbol, donde un policía perteneciente al GAD entró a la cancha en medio de un tumulto habitual entre jugadores rivales, y empezó sin más ni más a repartir gas pimienta entre los protagonistas del juego (varios de los cuales quedaron tendidos en el piso y requirieron asistencia hospitalaria).

Por eso nos preguntamos: ¿Qué les pasa? ¿No asumen que la responsabilidad que tienen es mayor que la de cualquier vecino/a, y que entonces deben autocontrolarse mucho más que otro/a ciudadano/a? ¿Cómo puede ser que a veces parezca que la herramienta de trabajo preventivo - arma de fuego, tarro de gas irritante - es la que "dirige las acciones", en vez de estar a cargo de la situación un cerebro de persona reflexiva, capacitada y en pleno control de impulsos y emociones como bronca o miedo?

En Miramar, este viernes a la tarde hay una Marcha pidiendo Justicia para Luciano Olivera y su familia. Desde Trenque Lauquen los acompañamos, compartiendo el horror y la perplejidad que los embarga. Aunque el drama y la tragedia es de ellos, y resulta intransferible en su profundidad, toda la ciudadanía bonaerense está en riesgo, si en las calles de cada distrito andan sueltos quienes visten uniforme y portan armas sin ser plenamente responsables del potencial de letalidad que poseen. 

Te puede interesar