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El arte de combinar sonidos, tiempo y amor

Secciones - Especiales 09 de diciembre de 2021 Por NEP Cooperativo
Una crónica sobre el Encuentro "Jóvenes y niños en concierto" protagonizado por el Coro de Niños Cantores y el Coro de Jóvenes de Trenque Lauquen, el pasado 27 de noviembre.
coro

Por Mariana Saidón y Pablo Carabelli (*)

Dicen que la música es el arte de combinar los sonidos y el tiempo. En el Centro Cívico, el sábado 27 de noviembre, también se conjugaron la ternura con el rigor interpretativo, la inspiración creativa con las pautas arduamente entrenadas, la juventud “extrema” de niñas/os y adolescentes con la experiencia de años de trabajo coral. Pasó hace casi dos semanas, pero afortunadamente los momentos mágicos no se diluyen con el correr de los días…

Se presentaron el Coro de Niños Cantores y el Coro de Jóvenes de Trenque Lauquen, animando un encuentro llamado “Jóvenes y Niños en Concierto”. Se notaba la necesidad de coreutas y público de reencontrarse, y esa reunión empezó, transcurrió y terminó en un nivel muy difícil de superar: así lo marcaron los aplausos, los “¡Bravo!” y los pedidos de “¡Otra!” que partieron de un auditorio colmado (a pesar de la lluvia y la cantidad de eventos simultáneos que se registraron esa noche de sábado). Mucho tuvo que ver en la eximia actuación que presenciamos la Directora de ambas agrupaciones, Mariana Luaces, que hizo volar sus brazos y manos para conectar permanentemente con el despegue de las voces infantiles y juveniles, suscitando respuestas sonoras precisas y sonrisas en proporciones equivalentes (ese buen ánimo colectivo de las/os protagonistas, desde la niña más pequeña hasta la joven más experimentada, claramente constituye una de las claves de un éxito que va más allá de la música y del canto coral).

Cada canción fue presentada por Laura Carabelli, Directora del Mester de Juglaría y colaboradora del trabajo de su hija en esta ocasión. El “De tal palo tal astilla” fue realidad, pero incluso se quedó corto, pues Mariana Luaces amalgamó en su trabajo habilidades difíciles de detectar por quien no conozca de cerca la actividad, muy probable resultado de haber absorbido desde que nació los influjos de un contexto donde el canto coral ha sido centro y pasión.

Hubo cuatro momentos en la velada, diferenciados y a la vez indistinguibles en cuanto a calidad:

1°) Los Niños Cantores interpretaron, sucesivamente, “Calipso” (género musical centroamericano), un quodlibet de canciones tradicionales infantiles, “Señales de tránsito” (de Silvia Furnó, divertimento en estilo jazzístico), “El juego de la vida” (Sandra Mihanovich), “Fuego en Anymaná” (huayno y vidala, letra de Armando Tejada Gómez, música de César Isella, en versión coral - v.c. - de Jorge Chanal), “Síncopa y Contratiempo” (juego rítmico y melódico del Grupo ProMúsica de Rosario) “Las mañanitas” (popular mexicano, v. c. de Antonio Russo), “Inconciente colectivo” (Charly García, v. c. de Liliana Cangiano) y “Utsukushi merodi” (“Bella melodía”, sobre melodía tradicional oriental, con acompañamiento al teclado de Mariana Luaces). 

2°) Se sumó el Coro de Jóvenes, y ambas agrupaciones regalaron “El árbol ya fue plantado” (guarania que cuenta una anécdota de la época del Virreinato, con letra de Elena Siró, música de Damián Sánchez, v. c. de Carmelo Fioriti), “Yesterday” (Paul Mc Cartney, v. c. de Iñaki Becoechea), “Paloma y laurel” (aire de retumbo, de Tejada Gómez e Isella, v. c. de Fioriti), “Memories” (del animé “One Piece” de Maki Otsuki, en v. c. de Mariana Luaces) y como bis “Endunda” (candombe).

3°) Las voces del Coro de Jóvenes de Trenque Lauquen hicieron las delicias de los asistentes presentando “Fuga a 3” (Michael Pretorius), “Viva tutte le vezzose” (Felice Giardini), “La guitarra del joven soldado” (Silvio Rodríguez, v. c. de Tristán Malbrán), “Viento” (Vicentico, v. c. de Milo Lagomarsino), “Sábana y mantel” (María Elena Walsh, v. c. de Jorge Chanal), “The lion sleeps tonight” (Solomon Linda, la melodía africana probablemente más universal, con arreglo coral a tres voces de Mariana Luaces), “Hallelujah” (Leonard Cohen, v. c. de Roger Emerson) y como bis “Hombre en el tiempo” (Tejada Gómez e Isella, arreglo de Liliana Cangiano).

4°) A la hora de la despedida, nuevamente juntas, las dos agrupaciones hicieron que el público aplaudiera de pie la repetición de “Endunda”, un candombe en el que los movimientos corporales de cada cuerda de coreutas imitan el ritmo de la percusión.  

Hacía dos años que no se los escuchaba. Quedó claro por qué no sólo para las/os coreutas y directoras, sino también para sus familiares y amigas/os, la labor de los Niños Cantores y del Coro de Jóvenes de Trenque Lauquen es un obsequio intangible y concreto, gratuito e impagable, capaz de proporcionar bienestar como la más efectiva vacuna contra el desánimo. La pandemia los demoró, pero no pudo impedir que incubaran dos docenas de obras con las que sembraron belleza en el noroeste bonaerense.  

(*) Asistentes al concierto.

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