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Preguntas para Olga

Derechos Humanos 21 de octubre de 2021 Por NEP Cooperativo
Olga Arlina Robles Conti tenía 27 años cuando la secuestraron los integrantes de un grupo de tareas genocidas. A partir de ese momento fue detenida desaparecida, una más entre 30.000. El recuerdo de la Comisión por los Derechos Humanos de Trenque Lauquen al cumplirse (en el mes de octubre) un nuevo aniversario de su desaparición.
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Decimos “a partir de ese momento” porque no podemos escribir “a partir de ese día”. No hay día para la desaparición de Olga, apenas hay mes y año: octubre de 1976 (en algún banco de datos se puede leer "1/10/76", pero la familia no tiene constancia de tal situación). 

Olga estaba estudiando un bachillerato acelerado para adultxs en la ciudad de La Plata, pero tampoco hay “lugar de desaparición” definido en el caso de quien se transformaría en la primera persona nativa de Trenque Lauquen en ser víctima del terrorismo de Estado. Suponen los más cercanos a ella que la pudieron secuestrar en Córdoba, porque allí estudiaba una hermana (quien también fue víctima de secuestro y detención, pero resultó sobreviviente del genocidio planificado). En el antedicho banco de datos se asevera que el secuestro fue en La Plata, pero de nuevo no existe entre allegados una certidumbre al respecto. 

En este mes se cumplen 45 años del momento indefinido en que, desde un sitio indefinido, se apropiaron de la existencia de Olga y le robaron cualquier futuro. Por tantas indefiniciones, pensamos que Olga es un símbolo del abismo insondable de las desapariciones forzadas de tantos miles de compatriotas entre 1976 y 1983. 

¿Cuándo, exactamente, te empujaron al interior de un auto, con destino a un centro clandestino de torturas y exterminio, Olga? 

¿Dónde, precisamente, te arrebataron los pasos que dabas yendo al encuentro de un hermano, hermana, amiga, amigo? 

¿Qué hicieron, concretamente, con tus restos, que ni siquiera ahora, cuando acumularías 72 años (el paradójico número inverso de aquellos 27 que tenías al sumirte en el horror), tu familia puede llevarte una flor? 

Sos un puñado de preguntas, Olga, porque los cobardes militares y civiles que se apropiaron de tu vida jamás han dado una respuesta (siquiera por respeto o temor a ese dios que dicen venerar, estos herejes para los que no existe infierno que sea suficiente castigo). 

Puro interrogante, sonrisa contagiosa en la pancarta, símbolo de una tragedia que ningún negacionismo puede disminuir. Por todo lo que representás, cuarenta y cinco años después el grito emocionado no se rinde: 

OLGA ARLINA ROBLES CONTI: ¡Presente! ¡Ahora y siempre!