PBU_Banners_junio2021_2_728x90

“No le tengamos miedo al poder cuando se trata de violencia de género”

Géneros 16 de junio de 2021 Por NEP Cooperativo
La titular de ANSES Trenque Lauquen, Victoria Godín, denunció a su ex pareja por violencia política, sexual y psicológica.
miedo

Por Camila Moreno

Desde el ala feminista del peronismo se suele cantar con orgullo “nos dirige una mujer”, alarde que no solo hace referencia a la figura de Cristina, sino a la ampliación de derechos para las mujeres y disidencias que ella impulso durante su gestión. Pero cuando bajamos al plano cotidiano, a la militancia del día a día, la realidad es otra y estas reivindicaciones chocan contra “compañeros” que aun perpetúan ciertas prácticas machistas. La revisión de estas es urgente y en la introducción de Feminismo y Peronismo, libro compilado por Estela Diaz, se plantea que “es un debate necesario en todas las fuerzas políticas y sociales. Des-patriarcalizar nuestras organizaciones y experiencias de construcción popular se volvió imperativo de época. En nuestras organizaciones hay reproducción del patriarcado, hay silencios, invisibilidades, pero también hay contraculturas, hay resistencias: históricas y actuales”

Hoy en nuestra ciudad esta reproducción y resistencia del patriarcado tienen nombre y apellido. La titular de ANSES de Trenque Lauquen denunció pública y penalmente a su ex pareja, dirigente del peronismo regional Carlos Ignacio “Café” Rodríguez. Desde sus redes sociales manifestó que él ejerció violencia psicológica, sexual y política en reiteradas ocasiones durante el año y cinco meses que estuvieron en pareja. 

Podrán alegar que lo que ocurrió pertenece al ámbito privado y que no tiene nada que ver con su desempeño laboral, pero -aunque parezca trillado- desde hace años se sabe que lo personal es político y Victoria levantó esta bandera e inició su descargo con una frase contundente “No le tengamos miedo al poder cuando se trata de violencia de género” y aclaró “lo hago público para que vean que esto es transversal a todo estrato social y a todos los ámbitos de la vida”.

Este no es un caso más de violencia machista y ella lo sabe muy bien ya que se está enfrentando a alguien que cuenta con un fuerte respaldo y observó que “tratándose de un jefe político de un dispositivo y asesor, todos se van a llamar a silencio porque le tienen miedo y tiene todo el blindaje político. Siendo cómplices”. Pero como se dijo anteriormente es un imperativo de época dar este tipo de discusiones dentro de las organizaciones y la mesa de Juventudes Peronista fue la primera en salir a respaldarla mediante un comunicado en sus redes en el que afirmaron que “no podemos seguir conviviendo con machitos violentos cuando militamos por el fin de estas prácticas patriarcales y violentas hacia las mujeres y diversidades”. 

Salir del círculo de violencia para ninguna victima es fácil, denunciar y exponerse públicamente menos. Lo que si resultó fácil a lo largo de los años, o así parece, fue callar y esconder a los violentos en las filas de todos los partidos, inclusive de los más progresistas. 

Te puede interesar