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CUBA puede convertirse en uno de los primeros países de América Latina y el Caribe en inmunizar contra el COVID-19

Información General 29 de enero de 2021 Por NEP Cooperativo
Cuba, la primera nación latinoamericana en desarrollar sus propios proyectos de vacuna, comenzó en agosto de 2020 los ensayos clínicos de Soberana 01, como se denomina a uno de los candidatos, al cual se unieron luego Soberana 02, Abdala y Mambisa.
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Por Luis Brizuela 

LA HABANA, 27 ene 2021 (IPS) - Cuba pudiera convertirse en uno de los primeros países de América Latina y el Caribe en inmunizar este año contra la covid a toda su población, a partir de vacunas creadas por su industria biofarmacéutica.

Además de la cercanía geográfica, naciones del continente tendrían la oportunidad de adquirir en este país insular caribeño, en caso de obtener el aval correspondiente, alguno de sus cuatro antígenos contra el virus Sars Cov-2, causante de la enfermedad, los cuales transitan por diferentes fases de ensayos clínicos.

América Latina y el Caribe, donde un tercio de sus 650 millones de habitantes viven en condición de pobreza, además de exhibir elevados índices de inequidad social, registra hasta hoy más de 18,3 millones de contagios y 577 000 muertes por el nuevo coronavirus.

Brasil destaca como el tercer país más afectado por la pandemia en el orbe con 8 871 393 infectados y 217 664 muertes, aunque Colombia (2 027 746 y 51 747) y Argentina (1 874 801 y 47,034), también figuran entre los 12 más golpeados, indican estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de este miércoles 27.

Naciones del continente comenzaron a recibir lotes de vacunas de la farmacéutica anglo-sueca AstraZeneca asociada con la británica Universidad de Oxford, la germano estadounidense Pfizer-BioNTech, la estadounidense Moderna, la rusa Sputnik V y la china de Sinovac, aunque la cantidad de dosis aplicadas hasta ahora son poco significativas.

Potencial biotecnológico

Cuba, la primera nación latinoamericana en desarrollar sus propios proyectos de vacuna, comenzó en agosto de 2020 los ensayos clínicos de Soberana 01, como se denomina a uno de los candidatos, al cual se unieron luego Soberana 02, Abdala y Mambisa.

Autoridades del sector han explicado que la estrategia cubana para enfrentar la pandemia priorizó la búsqueda de una vacuna nacional, por una cuestión de soberanía y evitar el desembolso de grandes sumas para importar millones de dosis.

Según especialistas, la variedad de fármacos pretende valorar los niveles de inmunidad en diferentes edades, pues una vacuna para menores podría diferir de otra para adultos mayores de 60 años, el grupo etario más vulnerable al Sars Cov-2 y necesitado de desarrollar una mayor cantidad de anticuerpos.

Asimismo, el empleo de diversas plataformas tecnológicas evita que los diseños de antígenos compitan por las capacidades productivas, con el objetivo de disponer en un corto período de cantidades suficientes para inmunizar a los 11,2 millones de habitantes del archipiélago cubano y ofertarla a otras naciones.

El 20 de enero, durante una rueda de prensa en La Habana, Vicente Vérez, director del Instituto Finlay de Vacunas (IFV), anunció que Cuba se propone este año fabricar 100 millones de dosis de Soberana 02, con el fin de cubrir la demanda nacional y la de otros países.

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El directivo explicó que Vietnam, Irán, Venezuela, Pakistán e India han mostrado interés por el producto, mientras que investigadores del IFV trabajan con homólogos de como Italia y Canadá para verificar el impacto de las vacunas, sobre todo Soberana 01, en personas convalecientes de la enfermedad y se encuentren en riesgo de una reinfección.

Asimismo, dijo, se evalúa la eficacia del fármaco ante las nuevas mutaciones del coronavirus en otros países.

El IFV es el responsable del desarrollo de ambas Soberana, mientras las restantes vacunas fueron diseñadas por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, que junto a otras entidades integran el polo científico del oeste de la capital cubana.

Pese a ser un país pequeño y con recursos financieros limitados por el embargo que desde 1962 mantiene el gobierno de Estados Unidos, Cuba desarrolló desde la década de 1980 una industria biotecnológica con reconocimiento internacional.

Dicho sector elabora medicamentos y otros insumos de alto valor agregado para satisfacer parte de las necesidades del sistema de salud pública de la isla, universal y gratuito.

También produce un grupo de 11 vacunas entre las que destacan la antimeningocócica BC y la pentavalente contra la difteria, el tétanos, la tos ferina, la hepatitis B y el haemophilus influenzae.

Soberana 02, la variante con los resultados más prometedores, inició el 18 de enero la fase II B (intermedia) de ensayos en unas 900 personas de 19 a 80 años pertenecientes a dos policlínicas habaneras.

Se trata de una vacuna conjugada, en la cual el antígeno del virus está enlazado químicamente con el toxoide tetánico, explican expertos.

Los otros tres prospectos todavía recorren la fase I (la inicial) de evaluación.

Cuando se cumple un año de que la covid-19 comenzó a propagarse por el mundo, la OMS detalla que a nivel global se encuentran en desarrollo 173 candidatas a vacunas contra la covid-19, de las cuales 63 transitan ya por fases de ensayos en seres humanos.

Aunque algunas investigaciones notifican resultados preliminares alentadores, la OMS advierte que es preciso demostrar su seguridad y eficacia mediante ensayos clínicos amplios constatables en la fase tres de las pesquisas.

En el caso cubano, autoridades señalan que la tercera fase de Soberana 02 podría iniciar en marzo, cuando se prevé ampliar el estudio a 150 000 personas vulnerables y residentes en zonas de alto riesgo de La Habana.

Dicha investigación debe extenderse a Irán, de más de 82 millones de habitantes, luego que el 8 de enero el IFV y el Instituto Pasteur de la nación persa firmaron un acuerdo para la transferencia tecnológica y la complementariedad de ensayos clínicos de Soberana 02.

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Evitar un fracaso moral

Unido al inicio de la producción masiva de vacunas contra la covid, también se disparan las alarmas para evitar su secuestro por parte de las naciones más ricas, lo cual resultaría en un “catastrófico fracaso moral”, como lo cataloga el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Preocupa igualmente la limitada capacidad de muchas naciones para almacenar y refrigerar vacunas que requieren temperaturas entre dos y ocho grados centígrados para su conservación, aunque algunas como la Pfizer/BioNTech debe mantener sus dosis a -70 grados Celsius bajo cero, un desafío en infraestructuras para naciones del Sur.

El 13 de enero, la intergubernamental Comunidad del Caribe (Caricom) propuso una cumbre mundial sobre el acceso equitativo y la distribución de las vacunas dada la “perspectiva actual de un acceso desigual” para enfrentar la pandemia, indicó en un comunicado.

Mientras la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba- TCP) anunció el 19 de este mes la creación de un fondo humanitario de dos millones de dólares, a fin de adquirir vacunas y otros insumos médicos para las naciones integrantes, especialmente las pequeñas islas del Caribe.

En la organización fundada en 2004 participan actualmente Bolivia, Cuba, Dominica, Granada, Nicaragua, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas y Venezuela.

El Mecanismo conocido como Covax, bajo el paraguas de la OMS, es una iniciativa mundial que busca asegurar que todos los países tengan acceso rápido y equitativo a las vacunas contra la covid, independientemente de su nivel de ingresos.

Un grupo de 28 naciones latinoamericanas y caribeñas han firmado acuerdos para comprar vacunas a través de Covax, mientras otras 10 son elegibles para ser apoyadas financieramente.

La OMS ha propuesto vacunar este año, al menos 20 por ciento de la población en todos los países, una meta que podría costar más de 2000 millones de dólares, según algunos cálculos.

En el caso de América Latina y el Caribe significaría inmunizar a unos 130 millones de habitantes.

Ante tal panorama, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) exhorta a continuar priorizando medidas individuales y colectivas como el uso de mascarillas, lavado de manos y el distanciamiento social.

Otras voces alertan sobre desafíos adicionales como enfrentar los mensajes que llaman a rechazar las vacunas.

ED: EG

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