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Para frenar la pandemia del agronegocio

Ambiente 12 de septiembre de 2020 Por NEP Cooperativo
Se impulsa en Trenque Lauquen una campaña de firmas a través de Internet para ampliar las zonas libres de agrotóxicos. En la ciudad se usan más de 3 millones de litros de veneno al año, dos barrios relevados el año pasado presentaron una alta cantidad de casos de cáncer y el agua que se consume tiene 8 trazas de agrotóxicos con presencia en todas las muestras de 2,4D. El campo sigue siendo subsidiado con la salud de la población.
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Hay una normalidad en Trenque Lauquen que es vivir entre el veneno, y enfermarse, para que el mismo Estado que permite el uso indiscriminado de agrotóxicos ofrezca un Centro Oncológico (construido ante el aumento de casos de cáncer) para tratar de curar la enfermedad.

Se ha cultivado mucha soja y pensamiento para normalizar que “el campo” es un poder político que decide y enferma a la población en base a sus negocios.

En Trenque Lauquen, una fumigadora terrestre puede pasar echando veneno a pocos metros de niños jugando, como ocurrió en mayo de este año en la Ampliación Urbana, una escena repetida pero que generó impacto al ser filmada por una vecina. Una normalidad que se encuadra en las buenas prácticas agropecuarias, el maquillaje que se utiliza desde el Estado para nombrar a la contaminación por agrotóxicos.  

El reclamo de ampliar las zonas libres de agrotóxicos es viejo, y se renueva hoy a través de la campaña impulsada por Vecinxs Autoconvocadxs por la Salud Ambiental con el fin de pedir a las actuales autoridades municipales y provinciales Zonas libres de Agrotóxicos: 1500 metros sin pulverizaciones terrestres y 3000 metros sin pulverizaciones aéreas.

“En nuestro territorio se usan gran cantidad de agrotóxicos en los campos y cerca de la ciudad y muchos de ellos afectan directamente nuestro sistema inmune, nuestra fertilidad, el desarrollo de los niños y niñas también se ven afectados silenciosamente, sin que nos demos cuenta. Estos agroquímicos pueden contribuir en la aparición de enfermedades como cáncer, hipotiroidismo, problemas respiratorios y celiaquía, entre otras” expresa el documento de la agrupación que acompaña el pedido de firma.

Aire con veneno

Desde hace años, en Trenque Lauquen se viene insistiendo en el impacto que generan los agrotóxicos sobre la arboleda urbana, que muestran sus hojas enroscadas, puntiagudas y dobladas. “Fueron la cara visible de un aire envenenado” aseguran desde Vecinxs Autoconvocadxs, y recuerdan que la Universidad del Litoral demostró mediante un análisis que árboles de la planta urbana tenían dosis de 2, 4-D y Atrazina. “Lo habían respirado, como nosotros” afirman.

Lo mismo sucede con el agua que consume la población, tal como lo demostró un estudio del INTA Balcarce en cinco muestras, todas con vestigios de químicos.

Sobre la alarmante encuesta realizada en dos barrios de la ciudad cercanos al campo (Parque y Evita Centenario) y difundida en septiembre de 2019, señalaron que “las enfermedades que en otros pueblos fumigados son estudiadas están presentes entre estas familias.  Pensamos que una situación similar ocurre en La Ampliación Urbana a 300 metros de donde se pulverizan agrotóxicos” y preguntan: “¿tendrán que seguir el mismo camino de enfermedad quienes allí viven?”.

Zona de resguardo

Lo que se pide desde la campaña son 1500 metros de una Zona de Resguardo (alrededor del centro poblado) que puede ayudar a disminuir el riesgo de que se respiren derivas de agrotóxicos.

Una Zona de Resguardo es “una zona productiva que preserva la salud de los vecinos y también es una oportunidad para la vida, para que se desarrollen producciones como las agroecológicas y orgánicas, que generan trabajo, un ambiente diverso y alimentos sanos. Una chance a las abejas y a la actividad apícola, que hoy se ve directamente afectada por el impacto de insecticidas”.

De aprobarse el pedido “contribuiría a que tuviéramos producciones cercanas de alimentos libre de agrotóxicos, que fortalecen nuestra comida diaria, como hoy empezamos a tener harinas, huevos y verduras”.

En el documento que invita a firmar por Zonas libres de agrotóxicos se advierte también que la pulverización con avión “todavía es más peligrosa que con máquinas terrestres. Por esto pedimos que sean 3.000 metros la distancia de los sobrevuelos de aviones fumigadores y que se cumplan las distancias de sobrevuelo” teniendo en cuenta que “la ciencia ha demostrado que los 2.000 metros que hoy establece la ley provincial, son insuficientes”.

Un ambiente más sano

Otro de los párrafos del documento difundido por Vecinxs Autoconvocadxs hace referencia a las escuelas rurales. “Cuando vuelvan a tener niños en sus aulas deben ser protegidos no sólo del virus, sino de todo químico que pueda impactar en su sistema inmune. Es necesario proteger la infancia, el sector siempre más vulnerable”.

Por último se remarca que las tomas y reservorios de agua “son nuestro futuro” y en ese sentido “establecer distancias reales de protección, así como estudios que monitoreen su calidad, es una necesidad urgente. Hay muchas formas de proteger la salud. Pensamos que con estas medidas estaríamos ayudando a tener un ambiente más sano, y así la salud de todos, de nuestros hijos, nuestros nietos, nuestros abuelos, nuestros padres, y el lugar donde vivimos, saldría ganando”.

Firmá desde acá la Campaña por Zonas Libres de Agrotóxicos

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